
La luna, testiga y acompañante silenciosa del afán, venturas y desventuras de los andantes, los serenos, amantes, escritores, campesinos, matasanos de turno, camioneros, abandonados, reconciliados, confundidos, navegadores web, pintores, filósofos, panaderos, religiosos, prostitutas, barrenderos, pescadores...y este fotógrafo.
Una de mis luchas eternas era...